Me llaman el “rompe sueños” (y no me avergüenza)
- Francisco De Asis Gongora

- hace 1 día
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Actualizado: hace 3 horas
En Identty, a menudo nos encontramos con proyectos que nacen de la pasión, la ilusión y un propósito noble. Son iniciativas que buscan cambiar el mundo, aportar valor y dejar una huella positiva. Sin embargo, en medio de esa efervescencia creativa, surge una figura necesaria: el “rompe sueños”.

El equilibrio entre la ilusión y la realidad
Ser el “rompe sueños” no significa destruir ideas, sino someterlas al rigor de la realidad. Es preguntarse: ¿es sostenible este modelo? ¿Hay un plan financiero sólido? ¿Qué pasa si los ingresos no llegan a tiempo? Es anticiparse a los posibles escenarios y preparar respuestas para cada uno de ellos.
En nuestra experiencia, hemos aprendido que es fundamental plantear al menos tres escenarios:
El catastrofista: ¿Qué ocurre si todo va mal?
El ilusionante: ¿Qué pasa si todo va mejor de lo esperado?
El término medio: El escenario más probable.
Esta planificación no solo ayuda a tomar decisiones más informadas, sino que también proporciona tranquilidad y claridad en momentos de incertidumbre.
La importancia de la planificación financiera
Uno de los errores más comunes que observamos es la falta de previsión financiera. Muchos emprendedores buscan financiación cuando ya están en apuros, lo que limita sus opciones y condiciones. La clave está en negociar cuando se está en una posición de fortaleza, no de necesidad.
Como bien señala José Elías Navarro: “La tranquilidad y la seguridad, en el emprendimiento, no existen”. Esta frase nos recuerda que el emprendimiento es, por naturaleza, incierto. Por eso, es vital contar con colchones financieros, líneas de crédito preaprobadas y una gestión prudente del flujo de caja.
El propósito no basta
Trabajar con marcas con propósito es inspirador, pero el propósito sin un modelo de negocio sostenible es una utopía. Es esencial que las empresas con vocación social o ambiental también sean rentables. Solo así podrán perdurar y amplificar su impacto.
En identty, hemos acompañado a proyectos que, a pesar de tener una misión loable, no lograron consolidarse por falta de planificación financiera y operativa. Es doloroso, pero también una lección valiosa.
Conclusión
Ser el “rompe sueños” es una responsabilidad que asumo con orgullo. Porque detrás de cada sueño que se ajusta a la realidad, hay una oportunidad de construir algo duradero, significativo y verdaderamente transformador.
No solo diseñamos marcas; construimos futuros sostenibles.




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