¿Te ha pasado alguna vez que la curiosidad te abruma con mil preguntas a la vez? A menudo sentimos que ese archivo mental de datos inconexos es un "fallo técnico", pero quizás sea nuestro mayor motor creativo. En este artículo, reflexionamos sobre la relación entre curiosidad y creatividad, y el privilegio de poder hacernos preguntas. Una defensa de que la verdadera virtud reside en el proceso de preguntar, y no enentender todas las respuestas.