El metro cuadrado como activo financiero. Tu espacio no necesita un interiorista, sino una estrategia.
- Antonio Horcajo Nicolau

- hace 5 días
- 2 Min. de lectura
Hace unos días tuve el placer de conversar en Capital Radio sobre un tema que suele quedar en tierra de nadie: el diseño de espacios físicos. En un mundo obsesionado con la conversión digital, parece que hemos olvidado que el metro cuadrado es el activo más caro (y a veces más desperdiciado) del balance de una empresa.
La tesis es clara: el espacio no es el envoltorio del negocio; es la ejecución física de su ventaja competitiva. Si tu oficina o tu tienda no "venden" tu propósito antes de que alguien abra la boca, tienes un problema de branding, no de decoración.
La trampa de la estética vacía
Durante la entrevista (que puedes escuchar completa en el enlace más abajo), lanzaba una pregunta al aire: ¿Por qué invertimos fortunas en materiales nobles pero no sabemos qué historia estamos contando? En identty vemos a diario cómo el diseño de espacios se confunde con la arquitectura de interiores. Mientras la arquitectura resuelve estructuras, el branding estratégico resuelve intenciones.
Un espacio sin estrategia es solo un lugar bonito donde la gente espera. Un espacio con branding es un sistema operativo que guía el comportamiento del usuario, reduce la fricción en la venta y proyecta autoridad de forma silenciosa pero implacable.
El espacio como interfaz de usuario
A menudo pensamos en la "experiencia de usuario" (UX) como algo exclusivo de una pantalla de móvil. Error. El retail y las oficinas son interfaces físicas. En la radio hablábamos de cómo una mala distribución o una iluminación incoherente con los valores de marca pueden arruinar una venta de miles de euros en segundos.
Gobernar el espacio significa responder a preguntas de negocio:
¿A quién queremos atraer realmente?
¿Qué decisión queremos que tomen aquí dentro?
¿Cómo estamos reduciendo su fatiga mental mediante el diseño?
Si el entorno es confuso, el cliente duda. Y si el cliente duda, la rentabilidad cae.
En la agencia nos alejamos de los "documentos muertos". Los renders preciosos que no sobreviven a la operativa real no nos interesan.
No somos interioristas: Somos estrategas que usamos el espacio como un canal de comunicación más, igual que la publicidad o el packaging.
El error habitual: Tratar el espacio como el último paso de una reforma. En identty, el diseño de espacios nace de la estrategia de marca inicial.
Nuestra decisión: Si un elemento de diseño no ayuda a mover la aguja del negocio o a reforzar el posicionamiento, sobra. No rellenamos metros; activamos marcas.
El espacio es el último reducto de la verdad. En el mundo digital podemos simular casi cualquier cosa, pero el espacio físico no miente: o transmite orden y coherencia, o transmite improvisación.
Te invito a escuchar la conversación completa en Capital Radio donde profundizo en cómo transformar tus metros cuadrados en una herramienta de gestión.




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