Club de Golf Costa Brava: cuando una obra se convierte en relato de marca.
- Francisco De Asis Gongora

- 18 dic 2025
- 2 Min. de lectura
Hay proyectos que no solo transforman espacios. También construyen identidad, legado y comunidad. El nuevo campo de prácticas del Club de Golf Costa Brava es uno de ellos. En Identty tuvimos la suerte de acompañarlo desde el principio, no como simples observadores, sino como parte activa de la transformación.
Una infraestructura, una oportunidad estratégica
Con más de 60 años de historia, el Club de Golf Costa Brava afrontaba uno de los retos más ambiciosos de su trayectoria: crear un nuevo campo de prácticas que elevara la experiencia del socio, atrajera nuevos perfiles y posicionara al club como destino deportivo de referencia en la Costa Brava.
Pero detrás de toda gran obra hay algo más que hormigón y tecnología. Hay visión. Y ahí es donde entramos nosotros: para traducir esa visión en un relato potente y coherente con los valores del club.

De la planificación a la emoción
Nuestro enfoque fue claro: construir una narrativa que documentara todo el proceso, sí, pero que también conectara emocionalmente con socios, visitantes y futuros públicos.
Durante más de un año, realizamos un seguimiento audiovisual integral del proyecto: desde los primeros desbroces hasta la puesta en marcha del sistema Top Tracer, pasando por la instalación del riego o la construcción del nuevo espacio. Cada plano, cada toma y cada entrevista sumaba a una historia con propósito.
Una historia que no sólo se cuenta, se proyecta
Las piezas producidas se han convertido en contenidos institucionales del club: presentadas durante la inauguración oficial y en la fiesta de verano, donde fueron recibidas con emoción y orgullo.
Porque cuando la comunicación se hace bien, no solo explica lo que se ha hecho. Proyecta lo que se quiere ser.
¿Qué aporta Identty en este tipo de proyectos?
Una visión estratégica que conecta marca y transformación.
Un equipo implicado desde el minuto cero.
Un enfoque audiovisual con sensibilidad y dirección clara.
Un relato que no se queda en el “qué”, sino que profundiza en el “por qué”.
En un momento en el que tanto ruido puede desbordarnos, nosotros seguimos apostando por el poder de las buenas historias. Porque para construir, primero hay que comunicar. Y cuando se comunica desde la coherencia, no sólo haces obras: haces marca.
¿Te gustaría llevar tu próximo proyecto a ese nivel? Hablemos.




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